martes, 5 de marzo de 2013

Noche de dos...

Eres noche, noche que no se toca. Viento que te envuelve y te arropa, ligero, tan ligero que casi no te siento. Eres suave música de primavera, envolviendo mi memoria,  por horas, largas horas. Eres secreto deseoso de verdad, destino siguiente, eres sueño que no he dejado de soñar. Aunque verte implique dejarte, soñarte conlleve solo imaginarte, tenerte a olvidarte, te quiero.


Y quiero jugar al tiempo y pausar el instante en donde habré de quedarme, donde habrás de quedarte. Enteramente mía y loca, siendo la constante, tu locura y tu boca. Como azúcar, desayuno en mi café, eres bocado de morfina apaciguando el alma, que se queda en la punta de mi lengua, bebiéndote a gotas en mi día.

Al saberte y no tenerte, matas mi orgullo y lo que queda de mis tantas despedidas. Llévame entre tu ropa, en el bolsillo de tu pecho, abriga mi recuerdo en el profundo rincón donde guardas al amor. Como guardián, con espada y fervor, deja mis besos, mi cuerpo y mi recuerdo, en el mismo espacio donde te he guardado yo. Eres noche, noche que no se toca, noche de dos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario