No me digas débil porque no alzo la voz, no me digas que no es posible
cuando no creo en imposibles. No me digas que posponga, si vivo una sola
vez. No me pidas que te entienda cuando no estoy en tus pies.
No me digas que te mienta cuando te haz negado a ver. No me digas que no
existen los sueños si de sueños mas de una vez me alimenté. No me pidas
que me rinda. No me niegues el intento, yo no niego tus dudas.
No me pidas que ame lo que desconozco, y francamente no esperes que
haga todo bien. No me pidas argumentos de cosas que no sé, yo no pido
que razones tus sentimientos o tu fé.
No me pidas conclusiones de lo que aun no se escribe, no esperes finales
o puntos cardinales. No me comprometas a tus expectativas, mucho menos a
vivir en utopías.
Ante tu palabra, no me cambies, no me juzgues, no me compares...
Déjame creer en lo que creo, soñar en lo que sueño... déjame ser quien realmente quiero ser.
No te olvides, yo también te he dejado ser.
No hay comentarios:
Publicar un comentario