Decirte adiós me parece casi imposible, tan rotundo, tan hiriente que pareciera fuera de este mundo.
Decirte adiós resulta poco llevadero, inconcluso, innecesario. Y aun en mi lengua se repiten sin cesar aquellas palabras, como si pudieran arrancar de mi este dolor y ésta pena. Lo repito constante en mi cabeza, -"adiós, adiós, adiós"- y el dolor, el dolor constante aún se queda.
Decirte adiós llevará tiempo, cuando al saludarte ya no respondas con una sonrisa y solo imagine en mi memoria el recuerdo de tu risa, -"Hasta entonces"- te diré.
Decirte adiós llevará paciencia, de aquel que espera siempre un nuevo encuentro. Así algún día, en aquel lugar donde sabré que esperas, a su debido tiempo te veré, -"Hasta entonces"- me digo.
Y ahora, decirte adiós no será necesario, -"Hasta entonces"- te repito -"Hasta entonces"-.
*A todo aquel que perdio a un ser querido
*A ustedes mis difuntos que esperan...
Estás bien? Tú abuelita?
ResponderEliminar