Te doy las gracias, porque aquello que dolió hoy tiene un sentido. Te doy las gracias por tu falta de tiempo, tus risas forzadas y las ausencias también. Doy gracias por las incertidumbres mientras tu respondías otras llamadas y respondías otros cuerpos.
Gracias a tu desamor, a tu inmadurez y a tu incertidumbre hacia el futuro conmigo. Doy gracias de haber amado y de haber perdido. De haber creído suficientes mentiras para llegar a enamorarme, de cegarme, locamente y sin preguntas. Doy gracias a que corriste y no caminaste, al dolor que me causaste con tu partida, al no mirar más que tu reflejo en la pared, gracias.
Hoy gracias a ello encontré que el amor es algo más que lo que yo pude conocer algún día contigo. Que existe un alma gemela y existe el amor sin medidas. Descubrí que la verdad es más cómoda que cualquier mentira y cualquier te amo. Gracias por alejarte de mí, porque jamás hubiera tenido la fortaleza de hacerlo por mi cuenta. Te quería yo tanto, te amaba yo tanto, gracias por ser la cobarde de entre las dos.
Y aunque nunca leas estas líneas, agradezco a tu nombre...Me agradezco el dejarte ir.
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